Modesto Pascau, Presidente del Patronato del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

“Todavía sigo descubriendo rincones del Parque Nacional, aunque haya ido más de cien veces”

 

¿Qué es Ordesa y Monte Perdido para ti?

Además de ser un excelente Parque Nacional, es un gran conjunto de valles, bosques, prados, montañas y ríos diversos que conforman uno de los paisajes más espectaculares no sólo del Pirineo y de Aragón, sino de España. Ser presidente del Patronato del Parque Nacional, además de ser un orgullo, para mí también es una responsabilidad para intentar mejorar su gestión, su conservación, su disfrute por los ciudadanos y su importancia económica para los ayuntamientos y el territorio que lo alberga.

También como es lógico, al ser montañero, es uno de mis mejores lugares para disfrutar de sus cumbres y sus recorridos. Su diversidad botánica y de animales, así como su impresionante geología, lo hacen no solo merecedor de todos sus diplomas sino un gran gozo para todos los que lo visitamos.

Como buen montañero que eres, ¿cuántas veces habrás subido a Monte Perdido?

No lo sé, ni tampoco puedo saberlo, porque solo tengo apuntadas desde hace nueve años los picos y excursiones que hago, unas 80 al año. Cotiella, Posets, Guara, Moncayo, Aneto, Peiró, Vademadera, Monte Perdido, estrechos del rio Martín,… son cimas y recorridos donde he estado unas diez, o en algunos casos veinte veces. A Monte Perdido (más de 15) he subido, además de por la vía normal, desde Góriz ,por las Escaleretasy también por la que podemos considerar histórica (por ser la 1ª de la que se tiene constancia por escrito) con unos amigos, entre ellos Iván, guarda de Góriz, y Quique, del Refugio de Pineta, subiendo al recto desde este refugio por Bellevue y el cordal Este del Monte Perdido, más de 2100 metros de desnivel y un paisaje solitario y único.

Recuerdos especiales tendrás muchos, con tantos cientos de excursiones… ¿nos puedes recordar alguno?

De muy joven, cuando pasé con el excelente montañero oscense Ángel Lorés las clavijas de Cotatuero. Era un campamento de la OJE con los amigos de Peña Guara. Aún me acuerdo de cómo pasamos las clavijas aquella cuadrilla de críos flojamente equipados, pero felices y contentos. Y también recuerdo a menudo el año que subimos con Manolo Giménez Abad, sus hijos y sobrino, y mi hijo pequeño al Perdido, habiendo dormido en Góriz, en un día de meteorología muy buena que posibilitó excelentes vistas de 360º . Yo a Manolo le tenía un gran aprecio y aquel día disfrutamos: él se lo pasó en grande, como un crío, y entre otras cosas fue porque, sin correr pero sin parar, llegamos los primeros aquel día al Pico, y allí estuvimos un buen rato disfrutando solos de aquel magnífico espectáculo.

¿Algún rincón favorito del Parque?

Como bien se puede comprender, no existe un rincón favorito: la compañía, la meto… hace que el mismo pico, o la misma excursión, cada vez es diferente. Además, desde hace pocos lustros, me he interesado mucho más por la botánica y la geología, por lo que repitiendo recorridos estoy descubriendo y conociendo detalles, elementos, paisajes que antes los veía, pero no miraba y no valoraba .

Ordesa, Bujaruelo ,Pinetay Añisclo son muy conocidos, pero Escuaín es  irrepetibles, y la zona caliza superior, la de los “tresmiles”, con o sin nieve, es única en España y Europa. Por citar alguno de los rincones del Parque Nacional que he “descubierto” este pasado 2018, destaco por un lado la vuelta circular que dimos con Iván al Tobacordesde Góriz, recorriendo los restos de las antiguas mallatas, más de diez, ahora sin uso, zonas de pasto sin pastores, y mallatas sin uso y en ruinas, paisaje y excursión espectacular que nos hace pensar en uno de los principales problemas actuales de este Parque Nacional: el gran retroceso de la ganadería extensiva de ovino. Hay muchos menos pastores, solo dos en esos puertos de Góriz, y muchas menos ovejas. Esto es malo para la biodiversidad y malo para el bonito paisaje pastoril de los últimos siglos.

También este año, acompañé a los amigos de Lamiana, a la recogida de su rebajo de ovejas desde la montaña de Sesa y luego hacia el Este por encima de Gurrundué hacia el refugio pastoril de Las Planas, por  fajas y fajetas inverosímiles en la cara sur de la Sierra de Las Zucas… una forma diferente de conocer el Parque y su duro pastoralismo.

Por terminar con algún rincón diferente, me gustó mucho el recorrido hecho hace años desde el Collado de Añisclo a Marboré sin apenas ganar ni perder altura, por un sitio tan solitario y diferente como los anteriores por la llamada Feixa (faja) de los Maquis, por debajo de las agujas de Esparret es para hacerlo como yo lo hice, acompañado por montañeros experimentados. La Faja Pardina, la siempre impresionante Brecha, la Plana de la Catuarta , los Astazus (mi primer “tres mil” con 12 años)…. son rincones que me traen excelentes recuerdos.

¿Qué ha supuesto el Centenario y qué desea que suponga con todo el 2019 por delante?

El Primer Centenario es una oportunidad para hacer balance, análisis, revisión de un largo e interesante recorrido, con lógicamente claroscuros, con importantes errores como la extinción del bucardo o la introducción de especies nuevas y la falta de participación del territorio y los usuarios en la gestión. Pero que tiene más elementos y realidades positivas que confirman un buen presente. Además de que en 2018 hemos avanzado bastante en la participación, el Centenario ha empezado a solucionar alguno de los importantes problemas del territorio, de sus visitantes, de los ayuntamientos, de los habitantes del entorno del Parque Nacional.

Sabiendo lo farragoso y complicado que son los trámites, creo que en esta primavera comenzaremos las necesarias obras de Pineta, Escuaín, Revilla, Añisclo, Góriz, Broto, Bujaruelo, que mejorarán mucho los accesos por todos los valles y que serán más factibles si la buena apotación de fondos de los patrocinadores en 2018 se continúa en 2019, lo que también facilitará la continuación del resto de actos y actividades de difusión, divulgación y estudios naturalísticos que han hecho de 2018 un buen año para el Parque,  para sus visitantes  y para los habitantes del entorno. Ahora lo que toca es que siga nevando.

 

Comparte


Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies