Los amoríos del urogallo

El despertar primaveral llega tardíamente a las montañas pirenaicas. Le cuesta entrar. Pero cuando lo hace irrumpe con gran ímpetu. Se puede decir que cuando comienza el deshielo la vida se activa a toda velocidad. Es la época del amor, del celo y de la parada nupcial entre multitud de aves como el urogallo -en la imagen un macho pavoneándose- o la perdiz nival.

Texto y foto: Eduardo Viñuales Cobos.
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