La belleza con nieve

En febrero, con nieve el Parque Nacional adquiere otra categoría mayor, aún si cabe. Más salvaje, más bello, más inmaculado todavía. Los copos se depositan en paisajes inverosímiles, en repisas y fajas colgadas del vacío donde tal vez nunca pise la huella del hombre. Son escarpas sólo reservadas para chovas, quebrantahuesos y sarrios que ahora, con tanto manto de nieve, bajan al fondo de los valles en busca de hierba y alimento.

 

Fotografía y texto: Eduardo Viñuales.

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