Amarillos erizones

Florecen los erizones. Y no hay botánico que hable mal de tan espinoso arbusto. Más allá de su bella floración, el erizón desempeña un gran papel: por su gran capacidad para enraizar en terrenos erosionados y suelos poco profundos, por fijar nitrógeno y por defender el suelo contra la fuerza de las tormentas y el deshielo, la desecación y los efectos de una erosión mayor por parte de aguas torrenciales.
El erizón es capaz de caldear el terreno y protegerlo de la insolación, y de producir una capa de mantillo suficiente, que es apta para cobijar y alimentar a la plántula de árboles como el pino.
Texto y foto: Eduardo Viñuales Cobos.
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